¡Nos hemos mudado! Entra en http://blog.adlo.es para futuras actualizaciones

7/19/2005

Uncanny X-Men ¿qué les das?

Uncanny X-Men es la serie madre de la cosmología mutante, aquella en la que se desarrolló todo el jaleo de series que Quesada podó para volver a hacer crecer, para volver a podar, para que vuelvan a crecer…Dado su papel fundamental se podría pensar que se cuida mucho el plantel de escritores en esta serie. Y es así, sí, pero en el sentido más adliano. Y si es así, será por algo. Vamos a dar un paseo por esta mítica serie para comprobarlo, desde el momento en que Chris Claremont la dejó (por primera vez) en 1991.

Whilce Portacio. Escribió los números 281 a 290. Un hombre discreto. Dibujó Alpha Flight en la misma época que lo hizo Jim Lee. Dibujó una serie del Castigador cuando Jim Lee dibujaba otra. Dibujó una serie mutante con Claremont cuando Jim Lee debutó en Uncanny, tambien con Claremont. Tomo las riendas de Uncanny cuando Jim Lee se pasó a la recien creada X-Men. Fue uno de los fundadores de Image, el que no sale en las fotos. En los Heroes Reborn fue el tercer artista en el contrato, junto con Jim Lee y ROB!, el que hizo Iron Man. Su escena de Tony Stark disimulando su armadura con un batín es histórica. Podríamos decir que dibujó Detective Comics mientras en Batman Jim Lee desarrollaba la saga Silencio, pero sería mentira. Ya cogéis la idea, un hombre con una carrera paralela a Jim Lee pero sin ser Jim Lee. Un artista que tiene un hueco en el corazón de todo adláter. En Uncanny se cargó al Club Fuego Infernal para demostrar que Fitzroy era muy duro. Creo a Bishop, prototipo de mutante macho y macarra antes de que Kubert y demás le pusieran nuevos peinados, rapados al cero, uniformes azuliamarillos, le pusieran Lucas de nombre y lo emparentaran con Pórtico, el mutante más chungo que existe. Y desarrolló la saga del hermano de Coloso, primer esquema de los argumentos “resucito-a-alguien-que-nadie-conocía-hasta-hoy”. Ah, y la negativa de boda de Tormenta a Forja porque…porque..porque sí. La suya fue una etapa intensa y muchas veces, sin razón, obviada.




Scott Lobdell. Del 286 al 349. Ganador del PicAdlo! a mejor guionista extranjero en dos ocasiones (II edición (mayo 2001) y IV (Mayo 2002)) y un Re:PicAdlo! en Noviembre de 2003. Todo un tipo. Empezó contando chistes en bares (y sí, es amigo de Seinfeld) y pasó a escribir historietas cómicas. Un adelantado a su tiempo. Sus escenas de mutantes paseando, en la cocina o en el tejado de la mansión se adelantaron a modas costumbristas varias. En sus más de sesenta números al frente de la serie podemos destacar sagas inolvidables como…como..como..como aquella vez que la mitad del grupo se va al espacio sin saber bien por qué…mientras la otra mitad…uh…pasea y toma café…fueron cinco años, algo más hubo, seguro. La Alianza Falange, Generación-X (la última vez que se vio a Bachalo), la Era del Apocalipsis, Madureira, el lobezno mutado, el magneto jovencito ¡No me miréis así, vosotros también los comprabais!.

Steve Seagle. Del 350 al 365. Los editores mutantes se adelantaron a la moda de traer personajes famosos de otros medios. Encasillado en el cine de acción, Seagle sorprendió a todos con un toque Vertigo, mucho texto rimbombante, escenas entrecruzadas, cosas que le habían salido bien en La Casa de los Secretos, serie que duró dos años en Vertigo, una barbaridad para lo normal en ese sello. Comenzó cerrando/liando/desatando/borrando los cabos de la etapa anterior, con un bucle temporal entre Gámbito, la muerte de su mujer (que se vió en X-Men 9) y la Masacre Mutante (seis años antes) que deja en pañales cualquier otra paradoja temporal de los mutantes de la Marvel. A partir de ahí, tuvo muchas ideas, muy buenas, geniales, pero tanto a él como a su compañerete en X-Men, Joe Kelly, los malvados editores no les dejaron desarrollar sus grandiosos argumentos. Ellos eran buenos, y si los tebeos no lo eran había que culpar al editor, nunca a ellos. O al menos esto se extrae de los artículos y entrevistas de la época. En sus 16 números, muchos con dibujo de Bachalo, suponemos que pasaron cosas, pero excepto un cruce con Alpha Flight, otra serie que él escribía, somos incapaces de recordar nada ¿seguro que fueron tantos números?

Luego siguió una etapa de Alan Davis (del 366 al 380), que no comentaremos porque no se encargaba únicamente de Uncanny, sino también de X-Men, haciéndose ambas series indistinguibles y el factor adliano se diluye. Y para comentar dos series, mejor no comentar ninguna. Idem para la segunda etapa de Claremont, del 381 al 389.

Tras una corta etapa de Scott Lobdell, del 390 al 393 (la más Adliana de todas según los correos de la serie, con Larroca, Magneto, Genosha y Estrella del Norte) llegó Joe Casey, del 394 al 409. Un tipo rompedor, que venía avalado por cerrar la serie de Wildcats. Lástima que al mismo tiempo debutó un tal Morrison en la serie hermana y los focos se fueron para el otro lado. Porque de no ser así podriamos haber disfrutado de Poptopía, una saga en la que pasaban…er…cosas…y de una saga descomprimida con Cámara saliendo con una chica, o los X-Corps (¿no los creó Morrison al hacer global la escuela de Xavier). Y el burdel mutante, por supuesto. Tuvo el honor de escribir el número 400, con gente como Brian Wood o Eddie Campbell, espectacular. Concluyó su etapa con un número apoteósico centrado en el Ángel. Por todo esto quedó cuarto en los PicAdlo!s de 2002 (por encima de Mackie, cuidado)

Chuck Austen. CHUCK! Desde Uncanny 410 hasta el 443. Sobran las palabras, lo estamos disfrutando mes a mes en nuestras librerías. Genio, figura y sepultura. Flamante ganador del PicAdlo! de este año y serio candidato para la edición de 2006.

Y el futuro no puede ser más halagüeño, con las firmas de dos ilustres veteranos: Chris Claremont, que tripite en el título, y Alan Davis, que repite. Visto el historial de este título en los últimos 15 años, no podemos hacer otra cosa que frotarnos las manos y esperar. Aviv Ynnäcnu!

|