Crónicas del salón 2005
Pues sí, que pedazo de salón, oiga. Impresionante, de verdad, con todas las novedades que han salido, con Planeta, Norma, Glenat y Panini ejerciendo de grandes, con esos stands tan enormes. Dónde vamos a parar. ¿ Y qué me dice de las pequeñitas ? Pues ahí están, Dolmen, Astiberri, Recerca... ah, ésta no, que no quiere apoyar al salón y por eso no pone stands, para no tener que pagar a los organizadores. Pero si pone autores a firmar, para que vendan sus obras y así ingresar dinerito fresco. Eso sí que es una buena estrategia, sí señor, que el dinero fluya en la dirección correcta.¿ Qué tal la nueva localización ? Pues que amplio es todo, que a gusto se puede mover uno entre stands, esto si que es otra cosa. Antes estabas ahí todo constreñido, sin poder dar dos pasos para atrás por si te tropezabas con un stand. Sin embargo ahora, qué gozada, ahora si que se pueden dar buenos paseos y encontrar sitios en los que tirarse en el suelo a leer tebeos o a comerse el bocadillo. Porque qué precios en las cafeterías, señores, qué precios, no les quiero yo contar.
¿ Y las exposiciones ? Pues qué pedazo de exposiciones, algunas con más originales que otras, con más glamour, con dibujos más interesantes. Que os voy a contar, pues lo que son las exposiciones, vaya. ¿ Y las charlas con los autores ? Pues unas muy bien, con anécdotas jugosas, con cosas interesantísimas, con chistes de mondarse y no parar, pero otras, ay, qué mal, aburridas, pedantes, sosas. Vamos, que dependiendo del autor y de las ganas con las que venga.
¿ La organización ? Pues con sus defectillos, como siempre, y con sus aciertos. Éste es el año de las pulseras:
- Oiga, que usted no está acreditado, ésa es la pulsera de Madrid 2012.
En fin, qué entrañable y bonito esto de las pulseras. Hasta te puedes duchar con ellas, dicen. Eso si eres un poco guarrete, porque yo me suelo duchar completamente desnudo, pero a lo mejor es que soy un poco raro, oiga.
Bueno, y la gente, maravillosa como siempre. Menudas risas que te puedes echar en estos salones, claro. Hasta estaba Pons por ahí, que lo entrevistan ya hasta en otros medios, es lo que tiene la fama.
Ah, y los tebeos, pues ciento y la madre y no pare usted de contar. Vamos, algún incauto va con la mochila cargada a todas partes, es lo que pasa, te ciegas y te pones a comprar como un loco. Además, mira que se han puesto a sacar tomos, ¿ eh ? Es que no caben en las estanterías.Y bueno, un salón más, como todos los años vamos. Ni mejor ni peor, diferente. Un poco mercadillo, un poco amigueo y otro poco de victimismo. Pero de Barcelona oiga, que esto no lo hacen todos los días, sólo una vez al año.
A ver si el año que viene puedo ir y lo veo con mis propios ojos porque a éste no he podido ir, pero vamos, ni falta que hace, como si las cosas fueran a cambiar de un año para otro.







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