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12/12/2004

Comiclandia

Como todos los años, la cadena de grandes almacenes que nos indica cuándo caen las hojas en otoño, si empieza la primavera o qué tipo de bañador hay que poner en verano, nos presenta en su centro de la Calle Preciados el espectáculo multimedia dedicado a su amado público. Todos los que nos acercamos a la cápital en el puentecito de diciembre, pasamos irremediablemente por delante de esa fachada para corear el megahit "Cortylandia, Cortylandia, vamos todos a cantar... etc". Cada año con menos imaginación, muñecos más cutres aunque más gente y carteristas. Está bien que te roben dentro, pero fuera...


Sensibles a la ascensión mediática del tebeo, este año han homenajeado al único cómic que ha ganado un Pullitzer, Maus. Multitud de ratones como los de Spiegelman (incluso se han esmerado en representarlos tan estáticos como sus dibujos) pueblan una especie de ciudad en donde se revive el desasosiego y la angustia (uno de los ratones se pasa toda la función atrapado entre las rejas de un ascensor que no va a ninguna parte, una señora ratona subiendo escaleras sin salida...)


Por otra parte, junto a padres y cacos, han puesto a varios personajes de tebeo... tenemos a Donald aprovechando su 70 aniversario, y al superhéroe de moda: Spider-man 2. En este caso, han tenido el buen gusto de presentarnos el Spider-man de Ramos, con sus pies descomunales, su cuerpo extraño, sus guantes negros, su bolsa rosa... eh... bueno, eso. (Ver foto)

Si estos almacenes han prestado su atención al fenómeno del tebeo, es porque preveen lo que se avecina el año que viene. Sí, sí, sí, sí, tú y yo lo sabíamos... 3, 2, 1... y cero (en nuestras cuentas corrientes). En esto del cómic, ya lo conocemos por Alejandro V. y sus B.M.'s, es normalmente así o nada.

El año que viene, que de próspero tendrá lo justo y depende en qué editorial (Falcon Crest o Los Soprano son series mariquillas al lado de lo que aquí va a pasar), la frase tendrá que acabar cambiándose ligeramente: así y nada.

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