Cuando la vida se empeña, contra todo sentido común, en imitar a la ficción
Leo en Reuters que hace poco a una mujer de Bahrein, de religión musulmana, se le impidió encaramarse al púlpito de una mezquita para rezarle a Alá (o lo que quiera que sea que hagan los musulmanes en las mezquitas; a mí no me pregunten, yo de estas cosas religiosas no entiendo: ni de las que tienen que ver con el Islam, ni de las que no).
El caso es que se ve que a las mujeres les está prohibido por la ley islámica (o lo que sea) rezar desde el púlpito, de modo que esta buena señora, a fin de no ser identificada como tal, llevaba puesta... una barba postiza.
¿...Soy el único al que, llegados a este punto, le ha venido de pronto a la memoria la escena de la lapidación en "La Vida de Brian"? Si uno se da un paseo por las calles de Manama, ¿se las encontrará llenas de ex-leprosos?
Están locos, estos humanos.







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