Una historia real

La historia que voy a contar hoy no tiene mucha relación con los tebeos. Bueno, si me obligáis podría encontrarle relación fácilmente, se hicieron varios mangas con esta historia, pero no es quiero engañar, ésta es simplemente la historia de un otaku. Sí, así de crudo... Pero antes de empezar recordaros que un otaku es considerado en Japón una persona que se dedica a su afición de manera compulsiva. Puede que sea un otaku de los tebeos, un otaku de los sellos, un otaku de la ropa interior usada de señoritas... Muy bien, pues ya que os he puesto en antecedentes, empezemos.
Ésta es la historia de un hombre, una mujer, un borracho, un tren y unos cuantos cientos de japoneses inter-colgados de los foros de Internet. Pero lo mas importante: es una historia real, REAL, R-E-A-L.
Yamada Tsuyoshi, que es el nombre del chico (sí, yo tampoco se distinguir sé si es nombre de tío o tía), regresaba del barrio de Akihabara cuando... Un momento, un momento, ¿ qué no conocéis ese barrio ? Eso será porque no os tragáis el GENIAL ¿ documental ? llamado Otaku que nos ofrecen a las dos de la mañana la gente de Cuatro antes de la serie de moda. En él nos repiten una y otra vez "Akihabara, Akihabara, Akihabara" Y luego explican que es un sitio lleno de tiendas de electrónica, de videojuegos, de gente rara y de otro tipo de cosas más indecentes que no pienso contar aquí. Fijaros si será friki la cosa que el barrio ¡ tiene página web oficial ! , venga, en inglés, que sino no os enteráis de nada.
Volvamos a nuestra historia, nuestro joven regresaba de ese barrio de perdición a su casa en tren y allí se encontró un espectáculo dantesco: ¡ un borracho estaba diciendo groserías a las jovencitas ! Esto que si viajas en el metro de cualquier ciudad española, te puede parecer la rutina de todas las mañanas, en Japón es algo extremadamente violento. Porque una cosa es que un tipo rebane la cabeza a doscientos samuráis en una película y otra un borracho en el tren, por Dios, donde vamos a ir a parar. Así que mientras el borracho instauraba su reino de terror, los pobres japonesitos agachaban la cabeza sin saber que hacer cagaditos de miedo. Pero entonces ocurrió lo inesperado: el borracho se metió con una tía buena. Y hasta aquí podíamos llegar, hombre, por Dios, que te metas con los adefesios tiene un pase, pero con las tías buenas, no, no, no, eso no puede ser. Así que mientras el borracho agarraba a nuestra joven indefensa Aoyama Saori por el hombro y le decía una grosería tras otras muy cerca de su preciosa carita, nuestro héroe se levantó y le hizo frente. Le dijo, ey, quieto aquí parado y tras un forcejeo y la ayuda de varias personas más (porque era un tirillas) consiguieron reducir al malvado delincuente. ¡ Bien por nuestro chico ! ¡ Hurra ! ¡ Qué valor ! ¡ Qué ingenio ! ¡ Qué maravilla ! Como no, nuestro héroe se ofreció a acompañar a la tía buena a la comisaría ( y a los adefesios) para presentar la correspondiente denuncia. Ellas, agradecidas y prendadas del valor de un héroe sin talla le pidieron su dirección para enviarle unos regalitos.
La historia acabaría ahí y no hubiera pasado a la posteridad si no fuera por el componente geek, otaku, freak, o como os de la gana llamarlo. Cuando nuestro chico llegó a su casa, se conectó a Internet, se dirigió a un foro llamado "solteros amargados" y empezó a contar todo lo que había pasado y pedía consejos para "hacerse" a nuestra heroína (que cada uno piense lo que significa el verbo hacerse para él, mente limpia). Nuestro héroe fue rebautizado como Densha Otoko, el chico del tren, y poco a poco más gente se unía al foro para darle consejos. Dos días más tarde, nuestro otakito recibió un paquete de la tía buena y a partir de ahí el foro de Internet se convirtió en un hervidero de consejos y chismorreos. "A por ella machote","Demuestra que los otakus como nosotros podemos ligarnos a tías buenas como cualquiera ", "Ligátela, ligátela, es lo más cerca que estaremos de una mujer jamás".
¿ Cómo acabó la historia ? Aaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh. No lo pienso contar, es spoiler y ya sabéis lo mal mirados que están los spoilers por aquí. Pero tranquilos, porque la estupi... esto, la maravillosa historia que os acabo de narrar se convirtió en un fenómeno social en Japón. Se publicó un libro con los mensajes del foro... Esto... ¡ un libro con los mensajes del foro ! Éxito de ventas, en serio. Y se hizo una serie de televisión y una película y varios mangas y dos huevos duros. En definitiva, que la historia del machote del tren se ha convertido en una de las historias más espectaculares de toda la historia japonesa. Así que si estáis cansados de ver dibujitos animados con ojos grandotes, os podéis pasar a ver la serie de televisión de esta soberana superchería, que reúne todos los elementos que han hecho famosos los shojo-mangas: grandes héroes, chicas frágiles, amores no correspondidos, nada de sexo, miles de pesados dando su opinión y miles de ¿ me quiere, no me quiere ? En youtube tenéis todos los episodios y si tenéis suerte los podréis encontrar subtitulados. Buscad por densah otoko y tendréis todo un mundo a su disposición... O si sois unos vagos y queréis leer lo que pasa sin tragaros la serie y en español.Así está el mundo señores, si eso pasa en España, le arreas dos leches al borracho, te dicen gracias con la boca pequeña y adiós muy buenas. Ni perspectivas de frote ni nada, ¡ que injusta es la vida !







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